¿Qué es el biogás y cómo funciona una planta de biogás?

¿Qué es el biogás?
Una fuente de energía verde con múltiples beneficios

El biogás se compone de dos gases: metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2). El biogás se obtiene mediante un proceso de descomposición biológica que se inicia al calentar la materia orgánica en un entorno anaerobio (sin oxígeno). Este proceso se conoce como proceso mesofílico, cuando se produce a una temperatura de 37 a 42 °C, o proceso termofílico, a una temperatura de 52 a 56 °C, si bien es posible producir biogás a temperaturas que oscilan desde los 20 °C hasta los 56 °C.

La parte útil del biogás es el metano. El metano tiene un poder calorífico casi igual al gas natural y puede utilizarse con el mismo fin. El biogás puede usarse como combustible en las calderas de gas que generan calor o en plantas de cogeneración.

El biogás también se puede enriquecer en una planta de enriquecimiento, donde se elimina el contenido de CO2 y se deja únicamente el metano, que podrá posteriormente inyectarse a la red de gas natural existente y utilizarse para los mismos fines que el gas natural.

El biogás se considera neutro en emisiones de CO2, puesto que solo se emite el CO2 que las plantas introducidas en la planta de biogás en forma de purines, cultivos energéticos y residuos han absorbido durante su crecimiento. No obstante, en la combustión y utilización de biogás, se eliminan el metano y el óxido nitroso que, de no procesarse en la planta de biogás, serían emitidos por los purines. Estos gases son hasta 35 veces más dañinos para la atmósfera que el CO2.

Ventajas medioambientales de la producción de biogás en una planta de biogás Lundsby

El biogás es una forma de energía sostenible neutra en emisiones de CO2. En la combustión de biogás no se emite carbono fósil como en el caso del carbón, el petróleo y el gas natural. Al mismo tiempo, se almacenan y utilizan el metano y el óxido nitroso, potentes gases de efecto invernadero que se forman al esparcir el estiércol en el campo sin haberlo tratado previamente en una planta de biogás. La producción de biogás es, por tanto, la solución más económica para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la agricultura.

Otra ventaja importante es que el estiércol digerido presenta una mayor eficiencia de uso del nitrógeno en las plantas que el que no está tratado, por lo que las plantas absorben con más facilidad los nutrientes del estiércol digerido. El uso de biogás provoca, por tanto, una menor lixiviación de nitrógeno a las aguas residuales.

Beneficios económicos de invertir en una planta de biogás Lundsby

Tradicionalmente, la agricultura comprende la producción de cereales, carne y leche. En los últimos 100 años, Dinamarca ha disfrutado de una posición de liderazgo en la producción de alta calidad de estos productos utilizando procesos respetuosos con el medioambiente. Sin embargo, con la globalización, ha aumentado la dependencia del mercado global y de los precios del mercado, lo que supone un importante desafío para la mayoría de explotaciones agrícolas.

Con una planta de biogás se aprovecha el recurso existente (estiércol), posibles cultivos de segunda generación (paja, cultivos intermedios, hoja de remolacha, etc.) y los cultivos energéticos producidos en una parte del terreno agrícola. Como resultado, la agricultura se dota de un fundamento más amplio, puesto que la producción abarcará entonces cereales, carne, leche y energía.

Dado que en muchos países se subsidia la producción de energía verde, el componente energético de la agricultura se beneficia de una garantía de precio a largo plazo.